Contra el Narcotráfico
Por los Huérfanos


"El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído..."

Salmo 10:17

CLAMOR » Este mes: NOVIEMBRE 2009


Oración semana 1 al 14 de noviembre~

Contra el Narcotráfico

Eres sabio y eterno, Señor y te amamos. En ti encontramos refugio y consuelo en todo momento, cuando la vida nos sonríe y todo marcha bien y cuando nos sentimos sitiados e intimidados.

Señor, gracias porque varios años que alertaste a los creyentes en Guatemala acerca del narcotráfico y su influencia nefasta para la nación. Desde ese entonces hemos estado en la brecha clamando que se haga justicia, que obres trayendo vida a nuestro país, hemos reprendido al espíritu de muerte que invariablemente opera con el narcotráfico. Hemos hablado muerte a las plantas sembradas, hemos orado que venga confusión y luego, salvación a todos los que participan en el proceso (uso de tierras, siembra, cosecha, compra/venta, procesamiento, soborno de autoridades, transporte, venta final, etc.).

No desfallecemos aunque nuestros ojos naturales todavía no ven la manifestación de las oraciones. Sabemos que hemos orado conforme a tu voluntad y que Tú no desperdicias ni el tiempo ni las oraciones, por lo que obtendremos lo que hemos pedido ya que hemos seguido tus instrucciones.

Nos convenimos para clamar por voluntad política y sabiduría para nuestras autoridades. Clamamos por valor y astucia para las autoridades nacionales y sus aliados internacionales en la lucha contra el narcotráfico. Oramos por equipos de hombres y mujeres comprometidos con Guatemala que, leales al juramento que prestaron al unirse a las fuerzas policiales, sepan mantener la secretividad y profesionalismo que su puesto requiere para ser eficaces y contundentes en el trabajo de inteligencia, operaciones, redadas e incautaciones que realicen. Señor, qué no sea en vano el esfuerzo y la inversión nacional y extranjera; que siempre que se gire una orden de captura y se realice una operación para aprehender a narcotraficantes y cómplices, siempre haya resultados positivos, para honra y gloria de tu nombre.

Profetizamos que en Guatemala el narcotráfico no es incontrolable. No más será nuestro país paso impune al trasiego de drogas, no figuraremos en los listados de países que dan acceso terrestre, aéreo y marítimo a los narcotraficantes. Las incautaciones serán frecuentes y asestarán golpes mortales a los narcotraficantes y su economía. Maldecimos el trabajo de los cárteles en nuestro territorio. Hablamos muerte a todo plan de establecimiento, expansión y comercialización de narcoactividad en Guatemala.

Señor, convierte en nada a los narcotraficantes y a los poderosos que actúan en complicidad con ellos. Arráncalos como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.

¡Levántate, Señor de los ejércitos y pelea con nosotros por la salvación de los guatemaltecos! Muévete soberanamente para que sea innegable tu poder en medio de esta nación. Que las naciones vean que el Señor nos ha librado del lazo del cazador y nos ha dado vida en abundancia.

Clamamos por fortalecimiento institucional y del Estado en Guatemala. ¡Clamamos por nuestro sistema de justicia, Señor, no como ingenuos que niegan la realidad por desconocimiento o por voluntad, sino que por fe declaramos que en Guatemala no reina la anarquía ni la impunidad.

No permitiremos que este espíritu, este síntoma de la destrucción de valores y temor de Dios, tome posesión de Guatemala. Pelearemos del lado del Dios todopoderoso y Él nos guiará a la victoria porque con Él está la vida, la libertad y la salvación. No seremos esclavos de éste ni de ningún espíritu subordinado al narcotráfico en Guatemala; los habitantes de la nación viviremos en paz y la gloria será toda para el Señor.

Declaramos también que el consumo de drogas en nuestro país se reduce y llega a desaparecer. Oramos por libertad a la vida de las personas que están presas de la drogadicción. Señor, que las oraciones de los creyentes en Guatemala abran los cielos y venga la salvación para todos los que aquí vivimos.

Guatemala, oramos sobre ti que eres una nación de bendición, vida y gran paz. El Señor cumplirá las promesas que ha hablado sobre ti, porque la tierra es suya y todo lo que en ella hay. La Iglesia en Guatemala se ejercita y se fortalece en la batalla y con denuedo y autoridad establece el reino de los cielos en todo el territorio. Llena de osadía a los creyentes, para que sin temor hagan lo correcto y peleen la buena batalla de la fe. ¡Jesús es Señor de Guatemala!

(Sal. 9:9; Stg. 4:3; Is. 40:23-24; Sal. 91:3; Jn. 10:10)



Oración semana 15 al 30 de noviembre~

Por los Huérfanos

Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará mi pie al resbaladero, ni se dormirá el que me guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá mi Guardador. Jehová es mi guardador; Jehová es mi sombra a mi mano derecha. El sol no me fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová me guardará de todo mal; Él guardará mi alma. Jehová guardará mi salida y mi entrada desde ahora y para siempre.

Porque Él formó mis entrañas; Él me hizo en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. Dios, Dios mío eres Tú; de madrugada te buscaré, pues mi alma tiene sed de ti, todo mi ser te anhela. Con amor eterno me has amado y en tu amor no hay temor. Tú quitas de mi corazón el temor y me tomas en tus brazos y me amas. Me siento seguro en tus brazos, te amo. Gracias por amarme Tú primero a mí…

Aunque mi padre y mi madre me dejaron, con todo, Jehová me recoge y me ama. Él es mi amparo, mi fortaleza y mi pronta ayuda. Me acojo a ti, estoy desvalido y me siento solito, pero Tú no me echas fuera, Tú me amas y has prometido ser amparo del huérfano, por lo que sé que aunque atraviese el valle de sombra de muerte, tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Tú no me dejas ni me desamparas.

Yo cantaré de tu poder y alabaré de mañana tu misericordia; porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia. Fortaleza mía, a ti cantaré; porque eres mi refugio, el Dios de mi misericordia, tú eres el Fuerte, mi Defensor y no hay otro como Tú que defienda al débil y haga justicia al afligido y al menesteroso, Tú me sostienes.

Aunque el mundo no entienda, yo cantaré a Dios, cantaré salmos a tu nombre y te exaltaré. Eres Padre de huérfanos y haces habitar en familia a los desamparados. Pido Señor que tu mano me sustente y el Espíritu Santo me enseñe a hacer tu voluntad. Oro que tu buen Espíritu me guíe a tierra de rectitud. Vivifícame y saca mi alma de angustia. Enséñame a amarte y a guardar tus mandamientos, de forma que no me aparte de tu voluntad todos los días de mi vida. Yo sé que si esto hago, todas las cosas me ayudarán a bien, pues soy llamado conforme a tu propósito.

Padre, has dejado al Consolador para que esté conmigo para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero yo sí le conozco porque mora conmigo y está en mí. Él no me dejará huérfano.

Gracias por los hombres y mujeres que trabajan en las instituciones a cargo del cuidado de niños y niñas huérfanos, Señor. Pedimos que sus corazones sean rectos e íntegros delante de ti para que con toda humildad, amor y entrega hagan el bien a favor de los niños y niñas de todas edades que han quedado huérfanos. Oramos que sus vidas sean un instrumento efectivo para transmitir a los huérfanos el amor del Padre y que los corazones de todos los huerfanitos sean ministrados por tu presencia a través de ellos. Oramos que haya provisión abundante para cubrir todos los gastos y necesidades en las instituciones que velan por el bienestar de estos niños y niñas. Señor, que el cuidado sea más que sólo dar alimento y un techo, que haya un toque significativo de parte Tuya para la vida de estos niños.

Oramos que, más allá de ser adoptados y acogidos en un hogar por padres amorosos que les enseñen el buen camino a seguir, todos los huérfanos en Guatemala reciban a Jesús en sus corazones a fin de que reciban la adopción de ser hijos de Dios, y por cuanto son hijos, Dios envía a sus corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama, ¡Papito! Para que sean hijos y, porque son hijos, también son herederos de Dios por medio de Cristo.

Bendecimos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos aceptó en Jesús, su Amado.

En el nombre de Jesús, Amén.

(Sal. 121; 139:13-16; 63:1; 1 Jn. 4:18-19; Sal. 27:10; 46:1; 10:14b; 59:16-17; 82:3-4; 146:9; 63:4-6; Ro. 8:28; Jn. 14:16-18; Stg. 1:27; Gá. 4:4-7; Ef. 1:3-6)

 

 

Inicio de Página